Cambiar de proveedor no tiene por qué implicar cortes. Si sigues este orden, tu web y tu correo seguirán funcionando durante todo el proceso.
1. Antes de empezar
- Contrata el nuevo alojamiento, pero no cambies todavía las DNS.
- Descarga una copia completa de tu web y de tus bases de datos en el proveedor actual.
- Anota todas las cuentas de correo existentes y descarga los mensajes que quieras conservar.
2. Preparar el nuevo alojamiento
- Añade el dominio en DirectAdmin.
- Crea las cuentas de correo con los mismos nombres que tenías.
- Sube los archivos de la web por FTP o desde el administrador de archivos.
- Crea las bases de datos e importa los volcados.
- Actualiza en tu aplicación los datos de conexión a la base de datos.
3. Comprobar antes del cambio
Puedes ver tu web en el nuevo servidor antes de tocar las DNS, modificando el archivo hosts de tu equipo para que tu dominio resuelva a la nueva IP. Así compruebas que todo funciona sin que nadie más lo note.
4. Cambiar las DNS
Cuando hayas verificado que todo funciona, cambia los servidores DNS del dominio a los nuestros. La propagación puede tardar hasta 24 horas, durante las cuales algunas visitas verán el servidor antiguo y otras el nuevo.
Mantén activo el alojamiento anterior durante unos días. Es la red de seguridad que te permite volver atrás si algo falla.
5. El correo durante la propagación
Mientras se propagan los cambios, algún mensaje puede entregarse en el servidor antiguo. Para reducirlo al mínimo, revisa ambos buzones durante las primeras 48 horas.
Si el proveedor anterior lo permite, indícale que apunte el registro de correo a nuestro servidor antes del cambio: así toda la entrega llega directamente al destino final.