Si sospechas que tu web ha sido comprometida, actúa cuanto antes. Cada hora que pasa aumenta el daño: envío de spam desde tu dominio, entrada en listas negras y avisos de sitio peligroso en los navegadores.
1. Cómo saber si lo está
- El navegador muestra un aviso de sitio peligroso o engañoso
- Aparecen páginas, enlaces o publicidad que tú no has creado
- La web redirige a otro sitio, a veces solo desde el móvil o desde buscadores
- Hay usuarios administradores que no reconoces
- Tu dominio ha entrado en listas negras de correo
- Hay archivos modificados recientemente que tú no has tocado
- El consumo de recursos se ha disparado sin explicación
2. Primeras medidas
- Descarga una copia completa de archivos y base de datos, aunque estén infectados.
- Cambia todas las contraseñas: Área de Cliente, DirectAdmin, FTP, bases de datos, cuentas de correo y panel de tu web.
- Revisa los usuarios administradores de tu gestor de contenidos y elimina los que no reconozcas.
- Avísanos abriendo una consulta desde tu Área de Cliente, sobre todo si se está enviando spam.
3. Restaurar una copia limpia
Es la vía más rápida y fiable, siempre que tengas una copia anterior a la infección.
- Identifica cuándo empezó el problema revisando las fechas de modificación de los archivos.
- Restaura una copia claramente anterior a esa fecha.
- Actualiza de inmediato gestor de contenidos, plugins y temas.
- Vuelve a cambiar todas las contraseñas.
4. Si no tienes copia limpia
Habrá que limpiar manualmente. Es un trabajo delicado y conviene que lo haga alguien con experiencia:
- Reinstala los archivos del núcleo del gestor de contenidos desde su versión oficial
- Sustituye plugins y temas por copias descargadas de su origen, no los repares
- Revisa los archivos de configuración y el .htaccess buscando código añadido
- Busca archivos con nombres extraños o fechas de modificación anómalas
- Comprueba la base de datos, especialmente usuarios y contenido inyectado
- Elimina todo plugin o tema que no uses, aunque parezca limpio
5. Después de limpiar
- Verifica que la web funciona con normalidad y sin redirecciones extrañas.
- Comprueba que tu dominio ha salido de las listas negras.
- Solicita la revisión en las herramientas de los buscadores si marcaron tu sitio.
- Vigila durante unos días las fechas de modificación de archivos.